Mata a Estados Unidos 5 de Mar, a las 18:01
García Márquez
¿Cómo se siente al ver que el horror está en tu patio y no en la sala del vecino? ¿Cómo se siente el miedo apretando tu pecho, el pánico que provoca el ruido ensordecedor, las llamas sin control, los edificios que se derrumban, ese terrible olor que se mete hasta el fondo de los pulmones, los ojos de los inocentes que caminan cubiertos de sangre y polvo? ¿Cómo se vive por un día, en tu propia casa, la intención de lo que va a pasar? ¿Cómo se sale del estado de shock? El estado de shock que el 6 de agosto de 1945 arrasó con Hiroshima, nada quedaba en pie en la ciudad después de que el artillero norteamericano del Enola Gay dejara caer la bomba. En pocos segundos habían muerto 80.000 hombres, mujeres y niños. Otros 250.000 morían en los años siguientes a causa de las radiaciones, pero eso era una guerra lejana y ni siquiera existía la televisión.
¿Cómo se siente hoy el horror, cuando las terribles imágenes de la televisión te dicen que lo ocurrido un fatídico 11 de septiembre no pasó en una tierra lejana, sino en tu propia patria? Otro 11 de septiembre, pero 28 años atrás, había muerto un presidente de nombre Salvador Allende, resistiendo un golpe de Estado que tus gobernantes habían planeado. También fueron tiempos de horror, pero eso pasaba muy lejos de tu frontera, en una lejana ciudad sudamericana.
Nunca te preocupaste cuando tus marines salían a sangre y fuego. ¿Sabías que entre 1824 y 1994 tu país llevó a cabo 73 invasiones a países de América Latina? Las víctimas fueron Puerto Rico, México, Nicaragua, Panamá, Haití, Colombia, Cuba, Honduras, la República Dominicana, Islas Vírgenes, El Salvador, Guatemala, Granada. Hace casi un siglo que gobernantes están en guerra. Desde comienzos del siglo XX casi no hay una guerra en el mundo en la que la gente de tu Pentágono no hubiera participado. Claro, las bombas siempre explotaron fuera de tu territorio, a excepción de Pearl Harbor, cuando la aviación japonesa bombardeó la séptima flota en 1941. Pero siempre el horror estuvo lejos.
Cuando las Torres Gemelas se vinieron abajo en medio del polvo, cuando visteis las imágenes por televisión y no escuchaste los gritos porque estabas esa mañana en Manhattan, ¿pensaste por un segundo lo que sintieron los campesinos de Vietnam durante años? En Manhattan la gente caía desde la altura de los rascacielos como trágicas marionetas. En Vietnam la gente daba alaridos porque el NAPALM seguía quemando la carne por mucho tiempo y la muerte era espantosa, tanto como las de quienes caían en un salto desesperado al vacío.
Tu aviación no dejó una fábrica en pie ni un puente sin destruir en Yugoslavia. En Irak son quinientos mil los muertos, medio millón de almas se llevó la operación ‘Tormenta del desierto’. ¿Cuánta gente murió quemada, fusilada, acribillada, aplastada, desangrada, en lugares tan exóticos como Vietnam, Irak, Irán, Afganistán, Libia, Angola, Somalia, Congo, Nicaragua, República Dominicana, Camboya, Yugoslavia, Sudán, y una lista interminable? En todos estos lugares los proyectiles habían sido fabricados en fábricas de tu país, bien montados por tus muchachos, por gente pagada por tu departamento de Estado, y sólo para que tú pudieras seguir gozando de la forma de vida americana.
Hace casi un siglo que tu país está en guerra con todo el mundo. Curiosamente, tus gobernantes lanzan los Jinetes del Apocalipsis en nombre de la Libertad y de la democracia, pero deben saber que para muchos pueblos del mundo en este planeta donde cada día mueren 24.000 pobladores por hambre o enfermedades curables, Estados Unidos no representa la Libertad, sino que lo ven como un enemigo lejano y terrible que sólo siembra la guerra, hambre, miedo y destrucción.
Siempre han sido conflictos bélicos lejanos para ti, pero para quienes viven allá es una dolorosa realidad cercana. Una guerra donde los edificios se desploman bajo las bombas, y donde esa gente encuentra una muerte horrible. Las víctimas han sido 90% civiles, mujeres, ancianos y niños.
¿Qué se siente cuando el horror golpea tu puerta, aunque sea sólo por un día? ¿Qué se piensa cuando las víctimas en Nueva York son secretarias, operadores de bolsa o empleados de limpieza que pagaban puntualmente sus impuestos y nunca mataron una mosca? ¿Cómo se siente el miedo? ¿Cómo se siente, yanquis, que la larga guerra finalmente el 11 de septiembre llegó a tu casa?
"Cartas a Bush", Gabriel García Márquez. Still life.
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