El Odio 24 de Mar, a las 23:18
Dolor. Las imágenes y los sonidos se te clavan como agujas corriendo por las venas. Sientes tanta angustia que huirías de tu cuerpo si pudieras. Estás acorralado en tu propia existencia. Pero algo se parte. De repente algo se parte, y enciende la mecha. El virus ha estallado en tu interior y no para de crecer. Sólo es cuestión de tiempo. Todo comienza a tener un sólo color: el del mundo extinguiéndose a tus pies. Destrozarías la faz de la Tierra si cupiera en la palma de tu mano. Saboreas la sangre, te recreas en ella y puedes notar como la rabia baja de la cabeza a los brazos y fluye lentamente por la punta de cada uno de los dedos. Ya no existe el miedo, ni el dolor. Ahora lo miras de frente y en la mente una única idea embarga cada centímetro de tu cuerpo: quieres Romper.
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