Jamás me he despitado yo tanto. Espérame al volver, que no me encuentro bien. Con la boca llena de sangre no puedo cantar bien. Prefiero subir antes que bajes. No quiero sentirte cuando acabes. No olvides reír si ves que nadie lo hace. Recuerda que ví como quisieron talarme, no olvides matar si ves que alguien se ríe de tí. Siento emocionarme cuando escucho tus gritos buscándome. Lástima que fuera todo un sueño, o quizás no. No lo sé.
Mi corazón le preguntó a mi cabeza qué le duele. Que le piense la tristeza. Que la sangre le sabe rara desde unos días atrás. Le comentó que pregunte por sus venas, que por más que le ha dado vueltas él no le encuentra la respuesta y piensa que vaya a tratarse de una trampa, de una treta. Mente, explícale a tus ojos que se abran bien. Que antetodo no querría enloquecer. Y que se inquiete y que se altere, que le busque la respuesta. El corazón bombea desesperación. Que se atragantan todas mis venas dedolor. Que no merece más la pena tanta pena y compasión. Que el corazón grita un infarto. Que su sangre se condensa y ya está más que harto. Y dime cuál va a ser la manera de poner fin al disparate. De pensar que es fácil. Que seguro saldrá. Y luego ver que nada de ésto sale... Y encontrar la manera de seguir peleando, acostumbrándonos a volver a caer. Porque aunque tragues agua debes seguir nadando, si es que no quieres que te arrastre la corriente. Y para siempre ahogándome endolor...
Mi corazón le preguntó a mi cabeza qué le duele. Que le piense la tristeza. Que la sangre le sabe rara desde unos días atrás. Le comentó que pregunte por sus venas, que por más que le ha dado vueltas él no le encuentra la respuesta y piensa que vaya a tratarse de una trampa, de una treta. Mente, explícale a tus ojos que se abran bien. Que antetodo no querría enloquecer. Y que se inquiete y que se altere, que le busque la respuesta. El corazón bombea desesperación. Que se atragantan todas mis venas dedolor. Que no merece más la pena tanta pena y compasión. Que el corazón grita un infarto. Que su sangre se condensa y ya está más que harto. Y dime cuál va a ser la manera de poner fin al disparate. De pensar que es fácil. Que seguro saldrá. Y luego ver que nada de ésto sale... Y encontrar la manera de seguir peleando, acostumbrándonos a volver a caer. Porque aunque tragues agua debes seguir nadando, si es que no quieres que te arrastre la corriente. Y para siempre ahogándome endolor...
0 comentarios:
Publicar un comentario